Quiero dejar algo bien claro, y es que realmente está molestándome internamente: es el dilema entre escoger al "Ego" o al "Ser".
El "Ego" como no muchos saben, es ese falso ser que uno cree que lo representa, que lo identifica, cuando en realidad es una desviación mental que desencadena todo aquello malsano por lo cual solemos sentiros "atraídos". Desde querer encajar en un grupo social, querer tener la razón, elegir tu vestimenta, enamorarte del dinero, hasta en la forma como desprecias y criticas a tus semejantes, allí, allí es donde se manifiesta el "Ego".
Por otra parte, el "Ser" no necesita de la aprobación de los demás, no necesita de satisfacción monetaria, o tener la razón, mucho menos juzgar. Por el contrario, se nutre de la generosidad, de la filantropía, el amor, la humildad, el respeto y la alegría.
El "Ser" no necesita de un medio para invocarse, lo hace bajo nuestra búsqueda interna, bajo un proceso de quietud mental donde se deben dejar todo tipo de prejuicios, de miedos. De no hacerlo, viviremos engañados por un falso ser que consideraremos como el timón de todas las acciones de nuestra vida.
En lo personal, tengo la interrogante de si dejarme llevar por el "Ego" alejaría por completo mi "Ser".
Quizás, es la interrogante que muchas personas que se adentran en el mundo espiritual se hacen, debido a que los pensamientos suelen traicionar en ocasiones. La verdad es que quería escribir sobre este aspecto en especifico, porque mis acciones futuras dependerán de un compendio entre ambos "seres", sin perjuicio de lo que mi verdadero "Ser" realmente sienta y quiera.
¿En que sentido? Pues, se sabe que vivimos en un mundo de formas tridimensionales, lo mundano se cree "realidad" cuando no es esa precisamente. Sabiendo la premisa de que soy un ser humano, y que en este mundo terrenal hay necesidades que dependen del dinero, evidentemente no podría abarcar el total espacio a lo que mi "Ser" representa: que es amor, generosidad y todos los sentimientos bondadosos; y en caso de hacerlo, tendría que renunciar -probablemente- a metas planteadas: como terminar mi carrera universitaria, viajar por el mundo, tener una familia, etc etc..
Nuestra existencia consiste en comprender que más allá de las formas existe una energía no visible que mueve al universo, y que al tener forma, no es para abusar ni menospreciar de ella.
En ese caso podría resolver mi dilema sin traicionar a mi "Ser", tendría que agradecer sobre todas las cosas el propósito de por qué estoy vivo, y de allí, saber hacer las cosas bien.
No sería mucho menos una contradicción y tampoco tendría que justificar lo que personal y socialmente pudieran atribuirme.
En síntesis, hay que vivir plenamente trascendiendo al "Ego" y sin obsesionarse si no lo hacemos del todo, total no somos perfectos, lo que si no podemos hacer es dejar a un lado nuestro "Ser" porque ahí proviene el sentido de nuestra naturaleza.