miércoles, 14 de diciembre de 2016

Entre tus manos y las mías

Para que me logres entender lo que siento no es un chiste, podría pasar toda una vida describiéndolo y aun así no me entenderías.
Cuando te digo que es sincero no busques justificaciones, solo siéntelo, porque el amor más que expresarlo se siente, arde como fuego, vibra como una corriente que no quiere dejar de penetrar.

No me cuestiones, no soy experto en escenas melodramáticas, pero sé que en tu ausencia te pienso, y a tu llegada no controlo la emoción. No te alejes, me entristece, solo tu motivas mi esencia, se nutre de tus miradas, de tu silencio hermoso.
Basta solo una sonrisa, las exigencias están de más, que sabrán ellos de lo nuestro, si nunca lo han experimentado.

Y volvemos a empezar. Pareciera un ciclo repetido que no acaba, yo te amo y tu me amas y al final solo queda nuestra huella en la eternidad, esa que da miedo pero se que contigo todo estará bien.

Cuando te pregunten sobre mí no lo expliques, realmente no podrás hacerlo, alégrate y pronuncia: "Es real, de esto estoy segura"
Por mi parte lucharé contra mis demonios, esos que intentan alejarme de nuestra perfección, para el amanecer todo estará bien y solo tú me cobijaras en tus brazos, superando juntos cada adversidad.

Si esto ha sido solo un sueño intentaré grabarlo en mi conciencia para siempre, reencarnando en cada cuerpo y encontrándote en cada vida, hasta que nuestro propósito se haya cumplido, aseguraremos un espacio en la divinidad.

lunes, 10 de octubre de 2016

Convivencia entre el Ego y el Ser

Quiero dejar algo bien claro, y es que realmente está molestándome internamente: es el dilema entre escoger al "Ego" o al "Ser".
El "Ego" como no muchos saben, es ese falso ser que uno cree que lo representa, que lo identifica, cuando en realidad es una desviación mental que desencadena todo aquello malsano por lo cual solemos sentiros "atraídos". Desde querer encajar en un grupo social, querer tener la razón, elegir tu vestimenta, enamorarte del dinero, hasta en la forma como desprecias y criticas a tus semejantes, allí, allí es donde se manifiesta el "Ego".

Por otra parte, el "Ser" no necesita de la aprobación de los demás, no necesita de satisfacción monetaria, o tener la razón, mucho menos juzgar. Por el contrario, se nutre de la generosidad, de la filantropía, el amor, la humildad, el respeto y la alegría.
El "Ser" no necesita de un medio para invocarse, lo hace bajo nuestra búsqueda interna, bajo un proceso de quietud mental donde se deben dejar todo tipo de prejuicios, de miedos. De no hacerlo, viviremos engañados por un falso ser que consideraremos como el timón de todas las acciones de nuestra vida.

En lo personal, tengo la interrogante de si dejarme llevar por el "Ego" alejaría por completo mi "Ser".
Quizás, es la interrogante que muchas personas que se adentran en el mundo espiritual se hacen, debido a que los pensamientos suelen traicionar en ocasiones. La verdad es que quería escribir sobre este aspecto en especifico, porque mis acciones futuras dependerán de un compendio entre ambos "seres", sin perjuicio de lo que mi verdadero "Ser" realmente sienta y quiera.

¿En que sentido? Pues, se sabe que vivimos en un mundo de formas tridimensionales, lo mundano se cree "realidad" cuando no es esa precisamente. Sabiendo la premisa de que soy un ser humano, y que en este mundo terrenal hay necesidades que dependen del dinero, evidentemente no podría abarcar el total espacio a lo que mi "Ser" representa: que es amor, generosidad y todos los sentimientos bondadosos; y en caso de hacerlo, tendría que renunciar -probablemente- a metas planteadas: como terminar mi carrera universitaria, viajar por el mundo, tener una familia, etc etc..

Nuestra existencia consiste en comprender que más allá de las formas existe una energía no visible que mueve al universo, y que al tener forma, no es para abusar ni menospreciar de ella. 
En ese caso podría resolver mi dilema sin traicionar a mi "Ser", tendría que agradecer sobre todas las cosas el propósito de por qué estoy vivo, y de allí, saber hacer las cosas bien.
No sería mucho menos una contradicción y tampoco tendría que justificar lo que personal y socialmente pudieran atribuirme.

En síntesis, hay que vivir plenamente trascendiendo al "Ego" y sin obsesionarse si no lo hacemos del todo, total no somos perfectos, lo que si no podemos hacer es dejar a un lado nuestro "Ser" porque ahí proviene el sentido de nuestra naturaleza.




sábado, 24 de septiembre de 2016

Espérame por si acaso.

Dímelo mejor de dos formas, quizás, a la primera no lo entienda.
Yo me nutro de tantas cosas y entre ellas tu esencia, 
no dejes que se esfume con el vaivén del tiempo, 
tan solo acaríciame el alma una vez más.

Para que lo entienda así regalame tu sonrisa,
 no le pongas peros a la razón ni argumentes el sentimiento, total, de eso es que estamos compuestos. 
te veré a lo lejos y no necesitaré de un suspiro, te iras desvaneciendo como arena en el desierto,
 sin embargo guardare ese momento en mi baúl y así te conservare eternamente.

No des treguas, se valiente, vendré por ti en una y mil vidas, si me he de quedar corto de tiempo tan solo vuelve a los sueños y me invocaras con la sola pronunciación de tus labios.
pero quédate conmigo una vez más, aunque sea solo un destello de luz lo que se aprecie en mi habitación, sabré que es tu presencia y correré enseguida a tus brazos.

Al despertar no desmayaré de desilusiones, te has manifestado una y tantas veces
cuando sea nuestra oportunidad nuestro ser se hará uno nuevamente,
puesto que ya hemos sido, somos y seguiremos siendo.

sábado, 20 de agosto de 2016

El amor es engendrar en la belleza.

Reunidos varios filósofos en un banquete, discutiendo sobre Eros (mejor conocido como Cupido) y en el contexto como el amor, es la oportunidad de Sócrates para que de su discurso acerca del amor. Luego de haber prestado atención a todos los discursos anteriores, comienza el suyo con varias interrogantes, interrogantes del estilo de método silogístico. En alguna de ellas cuestionaba -de forma análoga- sobre lo absurdo de obtener riqueza si se es rico, bondad si se es totalmente bueno o belleza si ya se es hermoso.
De ese modo, Sócrates, apoyándose en los conocimientos de Diotima, asevera que el amor no es ni "bueno" ni "feo" sino un intermedio, así como la comparación que se hacía entre dioses y hombres, quienes no pertenecían a ninguno de esos grupos, sino que se encontraban en el intermedio, eran catalogados como demonios.  

Es así, pues, que Diotima nutre el conocimiento de Sócrates explicándole que el amor se consolida de belleza, pero no solo de belleza física, advierte Diotima, puesto que ésta poco a poco se marchita como una flor, envejecemos; se debe complementar con la belleza del espíritu, con la belleza del alma. De esa manera se conglomerará el verdadero significado del amor, cuyo propósito es permanecer eterno tras el pasar del tiempo. De ahí el título. El amor es engendrar en la belleza, puesto que se busca procrear en virtud de los dos requisitos intrínsecos, como si de una fórmula química se tratara, y así, tras esa premisa, quedará imborrable tan hermoso sentimiento que nace tras conocer a la persona indicada o tal vez lo sentido por un hijo, un buen amigo y hasta por una preciada obra de arte.

Al momento, cumplidos dos mil cuatrocientos años aproximadamente de ese concepto de amor, no me ha quedado claro ningún otro y pese a su longevidad, hoy lo mantengo más firme que nunca.
Quizás en la actualidad se ha perdido un tanto la importancia de tan grato sentimiento, a tal punto de confundirlo con la compañía de cualquier persona. Creemos haberlo experimentado en relaciones interpersonales, pero la realidad es que se torna más de idealización al otro ser que de otra cosa.
Sin embargo, no puedo negar la agradable sensación que es sentirse "enamorado" aun cuando ahora cuestione si efectivamente ha sido amor. 

Considero que es una mezcla de admiración con entrega, nada de apego, nada de dependencia. Un incremento de pasión y visualización que va más allá de este plano terrenal pero que no signifique un otorgamiento de características que no se tienen, ya se menciono el vicio de la idealización y eso conlleva únicamente al desamor, además, no se le ve a la persona amada en una posición más alta, ni más baja, sino a la par, aun cuando ésta pudiera estar rodeada de reflectores y de estándares de belleza deseados por la gran mayoría de la sociedad.

Para concluir quisiera aconsejarte diciéndote que te han mentido todas aquellas personas que han dicho amarte, y al momento, no están hoy a tu lado. Tal sentimiento no es cobarde, no tiene miedo, es tan valiente que el amante es capaz de morir en un acto de amor por el amado, y sí, no es poca cosa.
No toleres que te digan que el amor se terminó, recuerda que el amor nunca se acaba, y si se acaba... ya tú mismo has respondido lo que sigue.



domingo, 17 de julio de 2016

Pláticas al corazón

Querido amigo:¿cómo has estado?. Te he notado distante y algo neurótico. No me digas que de nuevo has caído en los mismos vicios.¡Ah, lo he de suponer..." ¿Cuántas veces te he dicho que debes separar el pasado del presente, y que la vida trata de nuevas oportunidades?.
Bah, qué es una raya más para un tigre...
Si de consuelo te sirve no has decaído por completo, al menos, esas cicatrices no lucen tan mal y con maquillaje hasta te hacen ver buen mozo, jajaja.

Veo que te has ejercitado, diría que te has convertido en una ¿roca?. Solo tómalo con calma, tanta rigurosidad te hace daño. Orgullo y Rencor, aunque te brinden apoyo, no creo que han de ser la mejor compañía, sin embargo, entiendo los motivos por los cuales los escogiste.

¿Qué es de Felicidad?. No te he visto en mucho tiempo junto a ella, pareciese que hasta la has olvidado. Me ha comentado que en ocasiones tienen encuentros, pero no surte nada más por tus dudas. Deberías retomar las cosas con ella.

Creo que no es momento para visitarte, en el barrio dicen que hasta quieres salir del lugar donde te encuentras, no volver más y dejar de presentar tus pulsaciones. Yo solo quiero darte un buen consejo, como tú amigo desde que tengo memoria.Quizás te han maltratado, se han aprovechado de tu nobleza, no es tu culpa ir rápido ante situaciones nerviosas o sentirte paralizado ante una noticia no grata. Yo entiendo que has luchado tantas batallas que han sido difíciles de sanar, sé que has perdido sangre, sé que sientes cada vez un poco menos.

Cómo olvidar aquella vez donde hasta tuviste alas, donde te sembraste en otro cuerpo y con tus arterias te uniste a otro semejante, eran uno mismo. Que grato recuerdo...
No es justo que tus compañeros paguen lo sucedido, Estomago me contó que se cerró por completo y no quiso ingerir más alimentos, mientras que Cerebro enumera los errores sucedidos, se lamenta, carga con la culpa y va de pensamiento en pensamiento.

Es duro asimilar toda esa nostalgia, pese a ello te conozco bien, y se, que en el fondo, volverás a querer y ser bondadoso. ¿Cómo no asegurarlo? si has estado toda la vida conmigo. Formamos un mismo componente que no solo es cuerpo y mente, es algo más complejo.

Eres el mejor de los consejeros y sabes bien que te admiro, yo no dudaría nunca en contarte algún secreto, total, ya tenemos esa grata confianza. Te garantizo que más temprano que tarde saldremos de toda calamidad, y con el tiempo Dolor solo será un sentimiento de cinco letras.
Amor será nuestro gran catedrático y nos dará las herramientas necesarias para emprender un nuevo viaje, un viaje del cual nos sentiremos agradecidos y comprenderemos lo bonito que se nos fue enseñado por aquel.

domingo, 12 de junio de 2016

Carta a un extraño.

Hoy vengo a decirte que se siguen presentando tus fantasmas, habíamos acordado no hacer presencia pese a todo vestigio de reconciliación. Yo no quería, pero esto es como un contrato, donde mi parte acarreó el mayor número de menoscabos. ¿Y qué paso contigo?. Suelo olvidar tu concepción y los destellos tratan de brindarme una idea. Me gustaría comentarte que nada ha cambiado, la mesa sigue estando servida, la gotera del lavabo sigue siendo un problema y la puerta del mostrador aun rechina al abrirse con el viento.

Por mi parte he experimentado en otras artes, me ha ido muy bien y me considero un maestro. Noto con gran asombro que dedique tiempo a labores que antes contigo no atendía. Supongo que en mi balanza no destinaba las cosas que también me eran importantes. He cuidado mi apariencia y camino con cuidado por la calle, tratando de no tropezarme por mis desorientados pensamientos. 
Me tome el tiempo de leer algunos libros que me recomendaste, y que no tuve la oportunidad de hacerlo al verme ocupado en la necesidad de darte atención, cosa que del todo para vos no fue suficiente. 
A fin de cuentas, no sé que será peor: fingir que todo marcha perfectamente, o asumir que me encuentro en el antes y el después de tu existencia.
Sabes que en temas de discusiones, ganabas terreno al imponer tu ego, y aunque la ira es mi fuerte, cedía el hecho notable de mi modesto afecto.

Debo contarte que aunque el espacio sigue reservado, la película no será la misma; en el libreto, el desenlace se nos fue modificado. El corazón me susurra tímidamente a que viene esta mudanza, mientras que el cerebro se hace la vista gorda reprochándome con pensamientos involuntarios en momentos inoportunos.
Creo que llegue a la conclusión de que ya es hora de emprender la partida, sin poder mirar hacia atrás porque voy en bicicleta, y el mínimo arrepentimiento no cabría mal, pero la experiencia y el tiempo me miran con recelo, y al momento, han sido la mejor compañía.

Sería una ofensa no despedirme del destinatario, obviando el protocolo de desearle todo lo mejor en su recorrido, pero sería aun peor dejar pasar el hecho circunstancial irónico de poder volvernos a topar en el sendero. Quisiera también, dentro de mis modales, evitar caer en el vicio del resentimiento pero cuesta muchas veces. Desde el fondo de mi espíritu mis impulsos ya vencieron, hay dolores que no duran solo un tiempo, sino que son diagnosticados de por vida. Espero como yo, hayas entendido el verdadero valor de un sentimiento, que no se agotó con la simple distancia, un desaire, o en la incapacidad de entendimiento.
Yo espero, que en el transcurso de tu vida asimiles ciertos significados que no pueden ser atribuidos a diestra o siniestra y que, con el tiempo, exhales un suspiro de razón que derrama una lagrima, al saber que pudo ser más y que la pasión estuvo de un solo lado.

Atentamente,

El Remitente.

sábado, 28 de mayo de 2016

Estoy convencido de tu existencia.

Fue una clara representación de aquel despertar, ese que me denotaba pequeños fragmentos que solo llevaban a una cosa, y era a ti.
Ignoraba cada situación lamentable justificándola con un mejor porvenir, y en ese preciso instante cuestione tu existencia.

Yo, que con cada pasión descarto posibilidades, y tú, tú siempre tan paciente aseveras que se dará nuestro encuentro, una vez más, no conocía de tu presencia.Tras una deliberación adecuada confirmé que te invocaba con cada acto, con cada verso, con cada anhelo...

Sí, eras tú y siempre lo has sido, tu representación física no prescribe en el tiempo y siempre se renueva al constatar que no eras la indicada. Te convertiste en un ser abstracto que toma cuerpo cuando la sincronicidad esté de nuestro lado. ¿Cuándo será eso? -preguntó el tiempo - Cuando lo considere pertinente -respondió la vida-.

De ese modo comprendí que te encontrabas más cerca de lo que creía, te invocaba con mi pensamiento y he solido moldearte a mi semejanza, pero todo eso escapa de su propia naturaleza. Estabas presente en mis libros, en cada paso que daba, en decisiones acertadas y erróneas que conllevaban a la experiencia.
Guiado por mis impulsos no supe valorar los fracasos, a tal punto de intuir que la soledad sustituiría tu lugar. 

Cuando de amor se trata, la paciencia representa un papel muy importante en el desempeño y nutrición del mismo, virtud que yo totalmente carecía. Claro está que tú no ponías condiciones, sin embargo esperabas con ansias la completa madurez y entendimiento de mi persona para así consolidarnos como uno mismo. 

Te sigo esperando, con intensidad variable y desapego, me he percatado de circunstancias donde estas presente, te llevo conmigo y cada error aprendido me acerca a ti, seré paciente y cauteloso para que los lapsos no se sigan prolongando y cuando llegue el momento, valorararé tu presencia por el tiempo que nos sea permitido compartir juntos.

lunes, 23 de mayo de 2016

En camino a la transformación del ser.

Sentí la necesidad de alejarme de mi entorno, de lugares conocidos, de personas tóxicas, de relaciones inconclusas, hasta de mi hogar. Nada satisfacía ni me hacía comprender la esencia de mi persona, de lo que era yo, o de lo que quería ser. La oscuridad se adueño de mi percepción de ver las cosas, a tal punto de no sentir satisfacción por lo que algún día pude haber sentido. Buscando culpables solo me percaté de ver mi presencia frente al espejo, y lo encontré. No era nadie, ni tan solo pensar que lo proferido por alguien con tanta malicia, o el hecho de ejecutar una maniobra frente a mí, pudo generarme tanto miedo, pero no fue así. No era nadie, tan solo era yo.

Tan difícil fue encontrar al causante de tantos estragos, de noches de insomnio, de innumerables inestabilidades emocionales, de sensaciones de ansiedad,etc..
Bastó una adecuada deliberación personal para ensimismar la correlación entre lo que padecía y la razón de por qué seguía permitiéndolo. Concluí que había personas, cosas y situaciones que en mi recuerdo no quería dejar ir, como si de un preciado tesoro se tratara.
Así que me dedique a liberar poco a poco lo que me estaba haciendo daño, comenzando por aquellas situaciones que aunque están almacenadas en mi hipocampo, quería que desaparecieran de él.
Luego, el proceso con las personas costó más de lo que imagine, sabiendo que cada una de ellas genera cierta especialidad en tu vida, y que independientemente de sus acciones, ibas a conservar un espacio para ellos. Sin embargo, no hubo vínculo tan significativo como para no desprenderlo, y aunque dolió, era necesario hacerlo.

En la transformación del yo constatas que en la única persona que podrías confiar, es en ti mismo, ya que cuando se enuncia una promesa, la misma se agota con lo proferido por dicha persona, y que, en situaciones complicadas de la vida, la mejor habilidad de los seres humanos es salir corriendo, y desaparecer de ella.
Por tanto, depositar tu confianza en alguien en aras de contar con su lealtad, resulta ser, a todas luces, ilusorio; debido a que por naturaleza, el hombre, saciado de ego, busca su propia conveniencia.

De ese estadio, pasar luego a la autovaloración resulta necesario para comprender que el amor propio no se compara con la compañía de otro ser, y que buscarla, solo para llenar un vacío o verse en la necesidad de la obtener misma, nos da a entender que es la mera evidencia de la infelicidad, y de ese modo, de no quererse.
En mi búsqueda sobre el entendimiento de mi persona soy feliz -o intento serlo- sonriendo y dando la cara a las peores adversidades que me pueden ser presentadas. Agradezco el aquí y el ahora, y valoro las cosas que me han sido regaladas, sí, regaladas, porque nada en la vida nos pertenece salvo nuestro intrínseco ser, la esencia de nuestra alma, y las obras que hacemos a través de ella. 

 En la transformación de mi persona soy un simple aprendiz, pero cada día me hago más fuerte, cada día acepto como soy, sin necesidad de aprobaciones de terceros; cada día me nutro de nueva información y aunque pueda retroceder, se que los siguientes pasos serán más grandes. En la transformación de mi persona, sabré, que el conocimiento propio y el equilibrio, son virtudes que cada ser debe lograr, para así, entender el verdadero significado de la vida.


"Quien conoce lo eterno 
Es un erudito;
Quien se conoce a sí mismo 
Es un sabio;
Quien conquista a los demás
Es poderoso
Quien se conquista a sí mismo
Es invencible"

                                                                    
                                                                  Antiguo Proverbio Chino